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lunes, 28 de septiembre de 2009

MUNDIAL ITALIA 1994




La designación de Estados Unidos como sede del Campeonato Mundial 1994 fue una sorpresa para muchos porque en realidad el fútbol-soccer en ese país se ubicaba (y se ubica) distante a deportes tales como el béisbol, el football americano o el baloncesto pero para la FIFA si se vislumbran beneficios todo es posible.

Estados Unidos 1994 en números

Por fin los estadounidenses se vistieron de fútbol

El principal rival de los norteamericanos por lograr la sede mundialista fue Marruecos, y la decepción de los africanos fue muy grande cuando la FIFA de Joao Havelange decidió por la nación americana.

El balón para Estados Unidos

Después de todo en Estados Unidos se daban las condiciones económicas (punto importante para la FIFA) para organizar un Mundial de acuerdo a las condiciones de la federación internacional. Además el mercadeo, el turismo y la comercialización televisiva eran aspectos que los estadounidenses manejaban mucho mejor que los africanos, ¿O alguien podía decir lo contrario?









Claro, quedaba colgando el tema futbolístico, pero eso era una responsabilidad que los propios seleccionados se encargarían de asumir. Para la FIFA lo mejor que le podía brindar Estados Unidos eran réditos, organización y un espectáculo bien al estilo Hollywood.

De hecho, la federación no se equivocó y sus cálculos fueron acertados. Sólo una cosa faltó del Mundial ´94: el buen fútbol.

Para el evento se utilizaron los estadios Silverdome, en Detroit, The Rose Bowl en Los Angeles, el Soldier Field en Chicago,el Giant Stadium de Nueva Jersey-Nueva York, El Robert Kennedy Memorial en Washington, el Citrus Bowl de Orlando, el Cotton Bowl de Dallas, el Foxboro Stadium de Boston y el Standford al sur de San Francisco.

Luego de un proceso clasificatorio entre 144 países (un nuevo récord), nuevamente 24 selecciones participaron del certamen. Además de Estados Unidos como país anfitrión y Alemania como los campeones del ´90, participaron por el grupo A: EU, Suiza, Rumania y Colombia.

Por el grupo B Camerún, Suecia, Rusia y Brasil. Por el C Alemania, Bolivia, Corea del Sur y España. En el D Argentina, Grecia, Nigeria y Bulgaria. Por el E Irlanda, Italia, México y Noruega y en el grupo F estuvieron Bélgica, Marruecos, Arabia Saudita y Holanda.









Si algo hay que destacar de este certamen en territorio del Pato Donald es que todos los encuentros, aún aquellos de poco interés para el ámbito futbolístico, estuvieron enmarcados por gran cantidad de público. Baste decir que unas 60 mil personas se dieron cita para presenciar en el Citrus Bowl de Orlando el aburrido partido entre Bélgica (1) y Marruecos (0).

Finalmente el 17 de Junio de 1994 comenzó a rodar la bola en terreno de Babe Ruth, Michael Jordan y Joe Montana. En realidad fueron dos bolas porque 1994 fue el primer Mundial de dos partidos inaugurales, ambos del grupo C: en el Soldier Field de Chicago, luego del discurso de bienvenida del propio presidente Bill Clinton, Alemania se enfrentó a Bolivia mientras que en Dallas España jugó contra Corea del Sur.

Algo para recordar

Con un lánguido gol de Klinsman Alemania venció 1-0 a los bolivianos cuyo mejor jugador, Marco Antonio Etcheverri fue expulsado a los tres minutos de haber entrado a jugar por una fuerte infracción contra Lothar Matthaus.

Por su parte los españoles, bajo las órdenes de Javier Clemente, dieron la nota de la jornada al empatar 2-2 con los asiáticos luego de ir ganando 2-0.

Después la fiesta del fútbol continuaría con los vaivenes acostumbrados pero con el agregado que por primera vez una ronda mundialista se jugaría en un estadio cerrado: el Silverdome Stadium de la localidad de Pontiac en la ciudad de Detroit.

Con una selección bien trabajada, un gran respaldo del público y dirigida por Velibor Bora Milutinovic, los dueños de casa encabezados por Tony Meola, Marcelo Balboa, Alexis Lalas, Eric Wynalda, Thomas Dooley, Tabaré Ramos y Cobby Jones, lograron pasar a la próxima ronda al empatar 1-1 con Suiza y vencer 2-1 a Colombia para caer ante Rumania 1-0, que ya se perfilaba como el mejor equipo del grupo y uno de los mejores del torneo.

Antes de ser eliminada de su Mundial, la selección de Estados Unidos llegaría a jugar en octavos de final un partido crucial frente a los brasileños quienes debieron correr mucho para ganar 1-0. Fue la tarde del descalificador codazo de Leandro a Tabaré Ramos, quién quedó sin jugar por seis meses.

La tarde que el público de casa despidió con orgullo y admiración a una selección que se había ganado el respeto del ámbito futbolístico internacional, a pesar de los detractores locales que seguían (y siguen) marginando al más popular de los deportes.

Los rumanos contaban con un gran jugador, Hagi y un notable goleador, Raducioiu. En ese grupo Colombia, que llegaba como candidata para pasar a la final, nada menos, y con jugadores de la talla de Valderrama, Rincón, Asprilla, Alvarez y Valencia, (dirigida por Francisco Maturana), no logró pasar de la primera fase.

Una sorpresa para un equipo del cual se esperaba mucho y que en las eliminatorias había vencido a Argentina 5-0 en el mismísimo estadio de River Plate. Lo de Colombia fue decepcionante, cayó 3-1 ante Rumania, 2-1 con Estados Unidos y por último le ganó 2-0 a Suiza.










Pero más triste y lamentable ocurrió pocos días después del partido contra Estados Unidos, cuando el defensor colombiano Andrés Escobar fue asesinado a balazos en su propio país, como represalia al autogol que convirtió contra los norteamericanos. Un hecho trágico y sin precedentes que nada tenía ni tiene que ver con la racionalidad.

El Brasil de Parreira

Brasil otra vez considerado favorito pasó su grupo con un juego de poco brillo, diseñado para buscar resultados y evitar sorpresas. Era dirigido por Carlos Alberto Parreira y tenía en sus filas al mejor jugador brasileño del momento: Romario Da Souza Faría. Le ganó 2-0 a Rusia, 3-0 a Camerún y empató 1-1 con Suecia, selección que llegaría a las semifinales del torneo. Los sudamericanos fueron derechito a una nueva final mundialista.

En tanto México, jugando como en casa logró avanzar en su grupo por diferencias de goles. En verdad en ese grupo E todos los equipos terminaron con el mismo puntaje y sólo se marcaron 8 goles en seis partidos. La selección mexicana dirigida por Miguel Mejía Barón pudo haber llegado más lejos de no ser por el juego especulativo que se le hizo practicar. Como en México ´86, el tri fue eliminado por Bulgaria en octavos de final por la gracia de los tiros penales.

Argentina era la selección más interesante de la primera ronda, bajo las órdenes de Alfio Basile el conjunto albiceleste tenía un plantel excelente con Maradona, Redondo, Simeone, Batistuta, Chamot, Balbo y Caniggia entre otros.

Sin embargo de la alegría de aquella goleada inicial a Grecia por 4-1 y el triunfo ante los nigerianos por 2-1, los rioplatenses pasaron al desencanto de ver como su ídolo máximo era marginado del Mundial después de no pasar el control antidoping.

Nada fue igual para los gauchos que perdieron 2-0 con Bulgaria y 3-2 con Rumania en octavos de final.Triste telón para la ilustre carrera de Maradona y cierre inesperado de una selección que estaba para grandes cosas.











Durante todas estas incidencias los italianos saltaban de un partido a otro sufriendo por el verano estadounidense y los rivales de turno. Gracias a la aparición de Roberto Baggio y al triunfo frente a Nigeria por 2-1 en octavos de final que los reanimó anímicamente, la escuadra azzurri, como no lo había hecho en su propia casa en 1990, apareció en la final.

Le ganó a España 2-1 y por el mismo marcador a la sorprendente selección búlgara de Stoichkov, Letchkov, Bonev, Penev y Kostadinov en semifinales.

Los búlgaros por primera vez en su historia habían superado la ronda inicial dejando en el camino a Argentina y después a Alemania, los campeones mundiales del ´86 y el ´90.

Atrás también quedó Holanda y su reiterada proyección del fútbol total que sigue sin mostrarse en los momentos decisivos. También cayeron los nigerianos, hábiles, ágiles, pero sin la disciplina táctica ni mental para llegar a una final.

EU 94 fue el Mundial de los inesperados suecos, esgrimiendo un fútbol simple, llegaron a jugar una semifinal por primera vez desde 1958. En Suecia la obtención del tercer puesto conseguido ante Bulgaria por 4-0, se celebró por muchos días.

Brasil, el tetra

Y así, el 17 de julio de 1994, en el Rose Bowl de Pasadena, bajo el arbitraje del húngaro Puhl, italianos y brasileños volvieron a enfrentarse en una final mundialista. No fue como la del ´70. A esta le faltó buen fútbol además de los goles.

Se jugaron 90 minutos reglamentarios y luego media hora extra y nada, ni la pareja Romario-Bebeto por un lado ni Baggio-Berti por el otro pudieron convertir.

A la postre y por definición de los tiros penales, definición tan criticada cuatro años antes, Brasil se erigió en el primer seleccionado en obtener 4 Copas Mundiales, un récord histórico, sin dudas.

Pero más allá de la pobreza futbolística del Mundial ´94 quedó la excelente organización presentada por el país del norte. Un gran trabajo del presidente de la Federación de Fútbol de los Estados Unidos, Alan Rothenberg, un abogado de Los Angeles y apasionado del balompié, quién hizo todo lo posible para que por un mes el balón rodara a gusto y placer en terreno estadounidense.

Y otra vez la FIFA complacida porque los réditos volvieron a superar las expectativas. Con marcado optimismo, el comité directivo de la institución internacional comenzó a intercambiar ideas en idioma francés.






CURIOSIDADES MUNDIAL 1994



- Este fue el mundial con menor promedio de goles: 2,21 por partido. El promedio más alto fue el de Suiza 1954: 5,38 goles por partido.

- El camerunés Roger Milla, de 38 años, se convierte en el goleador más viejo de una Copa del Mundo. Repetiría esta hazaña nuevamente en USA 1994, a los 42 años.

- En el partido Argentina-Italia, el árbitro Michel Vautrot hizo jugar 8 minutos de más en el primer tiempo suplementario de ese partido. Más tarde, cuando le preguntaron, el francés respondió: “Bueno, me olvidé de mirar el reloj!”

- El arquero Walter Zenga de la selección de Italia mantuvo su arco invicto por 517 minutos durante el mundial (un récord inigualado hasta hoy). Todo iba bien hasta que el delantero Claudio Caniggia de cabeza convirtió el empate para Argentina en uno de los partidos de las semifinales. Con el 1 a 1 fueron a penales y allí los argentinos festejaron la victoria y el pasaje a la gran final.

- La selección de Alemania es la única que ha conseguido llegar a tres finales del mundo consecutivas. En España 82 perdió frente a Italia y en México 86 fue derrotada por Argentina. Recién en Italia 90 pudo festejar su tercera copa del mundo cuando se tomó la revancha y le ganó a Argentina por 1 a 0.

- Mario Zagallo y Franz Beckenbauer son las únicas dos personas en ganar una copa del mundo como jugador y otra como técnico. Zagallo integró la selección campeona de Brasil en 1958 y fue técnico en el carnaval brasileño de México 70’. Franz lo consiguió para la selección de Alemania en el mundial 74 (como jugador) y en Italia 90 como DT del mismo equipo.

- El modelo del balón es totalmente sintético. Su nombre es Etrusco.

- El fútbol africano, representado por Camerún, sorprende al mundo entero ofreciendo espectáculo en un campeonato en el que el fútbol brillante estuvo ausente.

- También fue la primera final del mundo donde uno de los dos equipos no convirtió ningún gol.




jueves, 27 de agosto de 2009

MUNDIAL ITALIA 1990




Existe un amplio consenso en el mundo del fútbol acerca de que el peor Mundial disputado hasta la fecha fue el de Italia 90, al menos en lo que concierne a nivel futbolístico e interés para el espectador. Los principios resultadistas de Bilardo, triunfadores cuatro años antes, y la nueva Edad de Oro del catenaccio (sólo discutida por el brillante Milán de Sacchi) dieron lugar a juego defensivo, poco riesgo, mucha especulación y escasez de goles; el promedio de tantos marcó un mínimo histórico, y hasta Brasil, comandado por Lazaroni, renunció a los principios del jogo bonito. Y se fue a casa más pronto que tarde.

Para consuelo de los que aún creen en la justicia poética, sí se puede decir sin temor a equivocarse que este campeonato se lo llevó el mejor, la República Federal Alemana. Entrenada por Beckenbauer, la Mannschaft unió a sus habituales virtudes de trabajo a destajo, poderío físico y fe inquebrantable en la victoria, una fenomenal generación de futbolistas. Combinación explosiva que significó un título.

La columna vertebral de la selección teutona estaba constituida por el “trío del Inter”. En la parte de atrás, Andreas Brehme asumía la responsabilidad desde el lateral izquierdo en su segunda participación mundialista, y recogía brillantemente el relevo de Briegel. Arriba, Jürgen Klinsmann cimentaba su fama como irredento cazagoles, y en el centro de operaciones Lothar Matthäus ejercía de director de orquesta. En particular, el medio de Erlangen, en la cumbre de su carrera, fue seguramente el jugador más destacado del torneo, con una jerarquía tal que hasta el propio Maradona afirmó de él “Es el mejor futbolista al que me he enfrentado jamás”.

Aparte de la conexión italiana, explotó también el liviano Thomas Hässler, un estupendo mediapunta que representaba la invención en el equipo alemán. A estos brillantes futbolistas acompañaba una pléyade de eficaces jugadores de complemento, como el arquero Bodo Illgner, el libre del Bayern Klaus Augenthaler, el maravilloso central Jürgen Kohler o un declinante pero aún válido Littbarski.

logo italia.jpg Estimulados por el encomiable espíritu ofensivo que supo insuflarles el Kaiser (fue uno de los pocos equipos del torneo que buscaban el gol después de marcar), los alemanes fueron pasando rondas sin sufrir excesivos agobios. En primera ronda dieron buena cuenta de Yugoslavia, Emiratos Árabes y Colombia, anotando diez goles y concediendo un único empate ante los sudamericanos, el famoso gol de Rincón. En octavos se impusieron por 2-1 a la Holanda de Koeman, Rijkaard, Gullit y Van Basten, campeona de Europa, siendo claramente superiores y encajando el gol ya en el descuento. Su siguiente rival fue Checoslovaquia, a la que derrotaron en San Siro con un gol de penalty de Matthäus, y donde de nuevo el resultado estuvo por debajo del juego teutón.




El único oponente que fue capaz de plantar cara a la maquinaria centroeuropea fue, como tantas veces ha ocurrido, Inglaterra. Fue un partido jugado de poder a poder, con extremado sentido táctico y duelos inolvidables, como el de Klinsmann con Walker o el de Lineker con Kohler. El afortunado tanto de Brehme fue contestado por el ex-ariete del Barcelona a poco tiempo para el final, y los inevitables penaltis dieron una vez más el pase a Alemania, tras fallo final del gran Chris Waddle. Fue el mejor encuentro del mundial.

En la final del Olímpico de Roma se encontraban los alemanes con Argentina, que contra todo pronóstico optaba a revalidar su título. Con un equipo netamente inferior al de México, colgado de un Maradona que jugó cojo casi todo el campeonato, de la habilidad del parapenaltis Goycoechea, de los goles de Caniggia y de los chispazos de Burruchaga, el equipo de Bilardo fue pasando rondas en una clasificación que fue un via crucis, y donde amplias dosis de fortuna sonrieron a los albicelestes.

Argentina comenzó su andadura en el Mundial siendo derrotada en el partido inaugural por Camerún, en un encuentro que confirmó la emergencia del fútbol africano. Una victoria ante Rusia –donde Maradona volvió a sacar a pasear la mano de Dios- y un agónico empate con Rumania le dio el pase a la albiceleste como tercera de grupo. Esto les deparó un enfrentamiento en Octavos con Brasil, en un partido donde los cariocas chocaron con los postes y el mal fario, y que decidió un relámpago de genio de la conexión Diego-Claudio a pocos minutos para el final. Un resultado increíble para lo visto en Delle Alpi, pero lo incontrolable siempre podía ocurrir si andaba Maradona en el césped. También fue el partido donde parece ser que Bilardo intoxicó intencionadamente al brasileño Branco.

En cuartos los sudamericanos se enfrentaron a Yugoslavia, que venía de eliminar a España y donde Stojkovic oficiaba de estrella. Los balcánicos fueron muy superiores en el primer tiempo, y no le perdieron la cara al partido en el segundo, a pesar de que a la media hora de juego Maradona ya había provocado la expulsión de Sabanadzovic. Fueron necesarios los penaltis, donde a pesar del fallo del Pelusa, el acierto de Goycoechea llevó a su equipo a la siguiente ronda. Yen las semifinales, en las peores condiciones posibles, contra el anfitrión imbatido, en un enloquecido San Paolo y recibiendo un gol de inicio, Argentina jugó su mejor partido y consiguó forzar la prórroga y la lotería del punto fatídico, donde Goyco volvió a ser caballo ganador. El bilardismo estaba de nuevo a las puertas de la gloria.



La final que se disputó en Roma fue sin duda la más desagradable disputada hasta ese momento en toda la historia de los Mundiales, y batió varios records negativos: se registró la primera expulsión en una final, por ejemplo, y fue la primera ocasión en que uno de los dos rivales se quedaba sin marcar. Argentina llegó disminuida por las sanciones, y no pudieron jugar ni Giusti, ni Batista, ni el lateral Olarticoechea, ni el punta Caniggia, clave en la semifinal.

Así, pues, el Narigón dispuso una estrategia incluso más defensiva que de ordinario, y dejó todo el peso del partido en las manos de Alemania. El bombeo de balones no se mostró efectivo durante el primer tiempo, en el cual Serrizuela y Ruggeri sujetaron perfectamente a los puntas europeos, y sólo las penetraciones de Brehme (que jugó más de centrocampista que de lateral) crearon un cierto peligro. Puede anotarse como la única ocasión clara de gol en el primer tiempo para cualquiera de los dos equipos un disparo del propio Brehme que atrapó Goycoechea sin grandes problemas.

El segundo tiempo comenzó de igual modo, con un ambiente netamente favorable a los germanos, pero con el centro del campo blanco cortocircuitado por el 3-3-3-1 de Bilardo y el trabajo incansable de Troglio y Sensini. Sin embargo, una jugada absurda cambió el signo del partido: una patada incalificable de Monzón a Klinsmann, que acarreó la inmediata y justa expulsión del argentino. A partir de ese momento, el conjunto sudamericano se encerró en su área y puso toda su fe en los penaltis y en Goycoechea. Y cómo no, la decisión del campeonato fue desde el punto fatídico, aunque no como esperaban los argentinos. Un supuesto agarrón, probablemente inexistente, de Sensini a Völler, llevó a Brehme a los once metros, y el rubio lateral, frente a frente con Goyco, ajustó su disparo raso al poste, imposible para el portero. El gol que a la postre sería definitivo.

Y sí, el penalty seguramente no fue, pero es casi imposible ganar si tu mejor jugador ni aparece en todo el partido (triste despedida de Maradona de la selección, entre lágrimas), si te ganas dos expulsiones, y sobre todo, si tú tiras una vez a puerta y tu rival lo hace dieciséis veces. Este fue Alemania, justo campeón.

ALINEACIONES. RFA: Illgner, Augenthaler, Berthold (Reuter m. 75), Kohler, Buchwald, Brehme, Hässler, Matthäus, Littbarski, Klinsmann y Völler. Argentina: Goycoechea, Simón, Serrizuela, Ruggeri (Monzón m. 46), Troglio, Sensini, Burruchaga (Calderón m. 54), Basualdo, Lorenzo, Dezotti y Maradona.




CURIOSIDADES DEL MUNDIAL

- Este fue el mundial con menor promedio de goles: 2,21 por partido. El promedio más alto fue el de Suiza 1954: 5,38 goles por partido.

- El camerunés Roger Milla, de 38 años, se convierte en el goleador más viejo de una Copa del Mundo. Repetiría esta hazaña nuevamente en USA 1994, a los 42 años.

- En el partido Argentina-Italia, el árbitro Michel Vautrot hizo jugar 8 minutos de más en el primer tiempo suplementario de ese partido. Más tarde, cuando le preguntaron, el francés respondió: “Bueno, me olvidé de mirar el reloj!”

- El arquero Walter Zenga de la selección de Italia mantuvo su arco invicto por 517 minutos durante el mundial (un récord inigualado hasta hoy). Todo iba bien hasta que el delantero Claudio Caniggia de cabeza convirtió el empate para Argentina en uno de los partidos de las semifinales. Con el 1 a 1 fueron a penales y allí los argentinos festejaron la victoria y el pasaje a la gran final.

- La selección de Alemania es la única que ha conseguido llegar a tres finales del mundo consecutivas. En España 82 perdió frente a Italia y en México 86 fue derrotada por Argentina. Recién en Italia 90 pudo festejar su tercera copa del mundo cuando se tomó la revancha y le ganó a Argentina por 1 a 0.

- Mario Zagallo y Franz Beckenbauer son las únicas dos personas en ganar una copa del mundo como jugador y otra como técnico. Zagallo integró la selección campeona de Brasil en 1958 y fue técnico en el carnaval brasileño de México 70’. Franz lo consiguió para la selección de Alemania en el mundial 74 (como jugador) y en Italia 90 como DT del mismo equipo.

- El modelo del balón es totalmente sintético. Su nombre es Etrusco.

- El fútbol africano, representado por Camerún, sorprende al mundo entero ofreciendo espectáculo en un campeonato en el que el fútbol brillante estuvo ausente.

- También fue la primera final del mundo donde uno de los dos equipos no convirtió ningún gol.




lunes, 24 de agosto de 2009

MUNDIAL MEXICO 1986




Probablemente el nombre del Mundial de México 86 es el que se halla más ligado al nombre de un solo futbolista. En efecto, las hazañas realizadas en él por Diego Armando Maradona fueron de tal magnitud, que le catapultaron de inmediato al Olimpo de los más grandes en la historia del balompié, amén de popularizar la idea de que ese campeonato del mundo lo ganó él solo.

Esto es cierto sólo en parte, porque si bien es cierto que Dieguito seguramente ha estado varios cuerpos por delante de cualquier jugador de los últimos treinta años, no puede despreciarse el plantel con el que Carlos Narigón Bilardo compareció a la cita mexicana. En el equipo tipo destacaban futbolistas como Jorge Burruchaga, fino centrocampista cuyo papel en la final fue decisivo, o Jorge Valdano, un delantero centro de manual cuya mejor baza era la efectividad. En defensa se complementaban a la perfección Brown y Óscar Ruggeri, mientras Nery Pumpido proporcionaba la necesaria seguridad debajo de los palos. Un equipo de gran solvencia al servicio del Diego, que con su magia lo transportó a la eternidad.

El sistema competitivo del Mundial había vuelto a cambiar; la segunda liguilla del Mundial 82 fue sustituida por un enfrentamiento de octavos de final, con lo cual la fase final quedó configurada como una copa a partido único, con el dramatismo subsiguiente. La modalidad tuvo tanto éxito que hoy día sigue vigente.

El camino de la albiceleste en la primera fase no fue demasiado difícil, y fue campeón de su grupo ganando todos sus partidos; Valdano hizo tres goles. En octavos de final el rival fue Uruguay, en un partido de rancio abolengo que sin embargo salió trabado; en cualquier caso, el gol de Pasculli dio una merecida victoria a Argentina, en un enfrentamiento en el que decepcionó el Príncipe Francescoli.



Sobre el cuarto de final contra Inglaterra se ha escrito tanto que casi no merece la pena abundar más. El famoso gol con la mano que no vio el tunecino Bennaceur, el gol más famoso y quizá mejor de la historia de los Mundiales, con Dios disfrazándose de Maradona para tumbar en el suelo a medio equipo inglés y marcar un gol que todos hemos visto mil veces y veremos mil más con la misma expresión de sorpresa… y también la dignidad de los británicos, que aun tuvieron poderío para levantarse en la tempestad, anotar un gol que daría el Pichichi a Lineker y mantener el nudo en la garganta a sus rivales hasta el mismo silbatazo final, poco después de que Olarticoechea sacara debajo de los palos el remate agónico del ariete inglés. Noventa minutos que fueron mucho más que un simple partido.

logo mejico.jpg Por comparación, la semifinal contra Bélgica fue sencilla para los sudamericanos, a quienes Maradona demolió en el segundo tiempo con una actuación portentosa, casi imposible, y dos goles de factura completamente diferente y dificultad extrema. Con un jugador de un nivel tras estratosférico, incluso la final podía verse como un trámite, si no fuera porque…

… el rival era Alemania Federal, los especialistas en conseguir lo más inesperado cuando todo parece perdido. Un equipo que mantenía gran parte de la columna vertebral que se había proclamado subcampeona del torneo anterior, pues continuaban el controvertido arquero Schumacher, el extraordinario central Karl Heinz Förster, el pulmón Briegel o los atacantes Rummenigge y Pierre Littbarski, estos últimos iniciando su declive. También debutaba en este Mundial el genial centrocampista Lothar Matthäus, que mucho tiempo después se convertiría en el jugador con más partidos disputados en la historia del torneo, y la pareja Allofs-Völler en la punta de ataque, dos goleadores de estilos diferentes; oportunista y potente Rudi, más técnico Klaus. También hay que destacar las apariciones del medio Felix Magath, uno de los futbolistas con más clase que diera Alemania en la década de los ochenta, y el elegante defensor Thomas Berthold.

Como suele ser habitual, los alemanes habían cubierto su camino hasta el Estadio Azteca basándose en la potencia y el espíritu ganador más que en la brillantez y el juego combinativo. No hicieron una buena fase previa, donde cayeron ante la Dinamarca de Laudrup y Elkjaer-Larsen, pero lograron pasar como segundos de grupo. En octavos eliminaron a Marruecos (que por cierto era la primera selección africana en pasar la primera fase de un Mundial) en un partido infame, que sólo se resolvió con un golpe franco al borde del tiempo que lanzó Matthäus y no pudo atajar Ezaki Badou. En cuartos se las vieron con los anfitriones mexicanos, quienes no fueron capaces de marcar a pesar de jugar gran parte del tiempo con un jugador más por expulsión de Berthold. Los penalties, como ha ocurrido siempre en los Mundiales, sonrieron a la Mannschaft.




La semifinal emparejó a los alemanes con Francia, en reedición del partido vivido en idénticas circunstancias cuatro años antes. Los galos partían como claros favoritos, con la generación de Platini y Giresse en su apogeo y viniendo de eliminar al campeón del mundo y a Brasil. Sin embargo, el talentudo once del gallo jamás se encontró a gusto en el partido de fuerza y choque que propusieron los alemanes, que pronto se ponían por delante en un error lamentable del arquero Bats. El partido transcurrió sin goles y también sin demasiadas oportunidades, hasta que lo cerró Rudi Völler sobre la campana con ese típico gol de contragolpe que marca un ratonero cuando el rival está lanzado. Quizá la clave estuvo en el estupendo marcaje de Rolff sobre Platini, que borrado del juego veía pasar su última esperanza de proclamarse campeón del Mundo. De todos modos, el fútbol había contraído una deuda con Francia que acabaría pagándose.

El mayor debate de la final era adivinar qué marcaje iba a ordenar Beckenbauer sobre Maradona, pues esta decisión sería clave en el desarrollo de la final. El Kaiser, recordando a Schön veinte años antes, sacrificó a un hombre creativo como Matthäus para frenar la genialidad de Diego; a posteriori, se puede decir que la decisión fue correcta, pues el peso del Pelusa en el partido fue sensiblemente inferior a los anteriores. Sin embargo, una genialidad aislada suya acabó decidiendo el torneo.

Antes de ello, se había visto un partido muy táctico, especialmente en la primera parte. Inoperantes los cerebros del medio por los motivos que hemos reseñado, el miedo y el orden táctico predominaron en la primera media hora de juego, en la que apenas hubo oportunidades de gol, aunque Argentina controlaba el tempo, con Batista barriendo cerca del área y Enrique jugando muy fácil. Sin embargo, no se desbloqueó la contienda hasta que el libre Brown cazó un ajustadísimo remate que se clavó junto al poste de Schumacher. Faltaban pocos minutos para el fin de la primera parte, y el partido se había roto.

Tras la reanudación, Alemania salió con más ganas y adelantó líneas, pero se notaba la escasez de producción de Hans-Peter Briegel, muy vigilado por Valdano. Precisamente de este emparejamiento nació el segundo gol argentino: el de Las Parejas robó el balón en su área, soltó la bola, realizó un impresionante sprint hacia el área contraria, recibió de nuevo y fusiló al arquero alemán en el mano a mano. Era el 2-0, y el minuto 56.

Tras un rato en el que parecieron muy cerca del KO, los alemanes se rearmaron, aparcaron todo tipo de florituras y se lanzaron sobre la meta de Pumpido a base de pelotazos y balones bombeados. Völler y posteriormente Hoeness se imponían cada vez más al trío Cuciuffo-Ruggeri-Brown, a pesar de que estos intentaban emplear todo tipo de artimañas para bloquear a los atacantes. Y a diecisiete minutos del final, pasó lo que se mascaba: balón el área pequeña que caza Rummenigge y acorta distancias. Y casi sin tiempo de recuperación Rudi Völler remata un córner con prolongación que supone el empate. El sueño se vuelve por momentos pesadilla para los argentinos, y Alemania es más Alemania que nunca.

Pero un equipo donde juega Maradona siempre tiene una última bala en el revólver. Y quizá en su única acción brillante del partido, con dos rivales encima, consiguó colar el balón por un resquicio a Burruchaga, que como siempre le daba salida. El centrocampista del Nantes no falló, y elevó a Argentina a los cielos. Fue justo, sin duda, pues si Argentina no se puede decir que fuera superior en la final, la Copa era el mínimo premio que merecía Maradona por la exhibición realizada durante todo el torneo. Un monumento al fútbol.

ALINEACIONES: Argentina: Pumpido, Brown, Cucciuffo, Olarticoechea, Ruggeri, Giusti, Batista, Maradona, Enrique, Burruchaga, (Trobbiani 89 m.) y Valdano. RFA: Schumacher, Jakobs, Berthold, Förster, Briegel, Matthäus, Brehme, Magath (Hoeness 63 m.), Eder, Rummenigge, Allofs (Völler 46 m.).




miércoles, 12 de agosto de 2009

MUNDIAL ESPAÑA 1982




Hasta ese 1982 el fútbol le venía demostrando a la FIFA que era un éxito comercial. Poniendo esto en la balanza, los dirigentes de la federación, con Joao Havelange a la cabeza, decidieron aumentar el número de participantes de 16 a 24. Por ende las autoridades españolas debieron bregar mucho y bien para poder cumplir con la organización mundialista.

A pesar de recibir más equipos, España cumplió porque además de la excelente organización los españoles crearon un ambiente festivo que duró desde el 13 de junio al 11 de julio de 1982 aunque en el aspecto futbolístico fue un Mundial que generó dudas y cierta confusión.

El mundial en marcha Las asociaciones europeas consiguieron salirse con la suya y presentaron 14 representativos: Polonia, Italia, Alemania Occidental, Austria, Bélgica, Hungría, Inglaterra, Francia, Checoslovaquia, Irlanda del Norte, Yugoslavia, Unión Soviética, Escocia y el país anfitrión, España. Por Sudamérica siguió la cantidad tradicional de cuatro: el campeón Argentina, Brasil, Perú y Chile.




Por la CONCACAF El Salvador y Honduras. Por Africa Camerún y Argelia, Kuwait representando a Asia y Nueva Zelanda por Oceanía. Las sedes fueron Vigo, La Coruña, Gijón, Oviedo, Barcelona, Elche, Alicante, Bilbao, Valladolid, Valencia, Zaragoza, Sevilla, Málaga y Madrid.

El seleccionado argentino concurrió en calidad de campeón con la misma dirección técnica de César Luis Menotti y pocas variantes en relación al equipo de 1978, salvo el agregado de Ramón Díaz, Juan Barbas y Diego Armando Maradona, los tres coronados campeones mundiales con la selección juvenil argentina en1979. Pero la nación sudamericana libraba un enfrentamiento bélico contra los ingleses por la posesión de las Islas Malvinas y fue un rumor a voces que la escuadra argentina no estaba anímicamente bien dispuesta paro el torneo, si bien eran los campeones del Mundo.

Italia se perfila sin merecerlo Por su parte Italia pasó a la siguiente ronda por un gol de diferencia frente a Camerún. Ciertos medios de prensa italianos señalaron que existían dudas sobre la clasificación italiana que dejó afuera a los africanos, (se sugirió que hubo un pago previo a los camerunenses para dejarse hacer un gol de más). Esto causó enojo en los jugadores italianos que optaron por no hablar con el periodismo.



Nunca se decidió una investigación y el caso quedó archivado. El otro seleccionado que acompañó a Italia fue Polonia que no tuvo problemas para golear a Perú por 5-1 (en este caso no hubo quejas por la legalidad de una nueva goleado de la escuadra andina como ocurrió en el ´78) y empatar con Italia y Camerún 0-0.

Polonia tenía en sus filas a un jugador excepcional: Bonieck. Asimismo el Mundial de España también se recordará por el triste espectáculo que brindaron los seleccionados de Austria y Alemania Occidental para dejar afuera al mejor equipo del grupo dos: Argelia.

Una verdadera revelación que en la primera ronda le ganó 2-1 a la propia Alemania y 3-2 a un apático seleccionado chileno. Debido a este triunfo tanto austriacos como alemanes debieron jugar un partido decisivo.

Si los austríacos ganaban o empataban quedaba afuera Alemania Occidental. Lamentablemente y ante la silbatina del público, a los 10 minutos de comenzado el encuentro Alemania se puso en ventaja con gol de Hrubesch y a partir de ahí hasta el silbatazo final ni austriacos ni germanos hicieron algo por cambiar el marcador.

Una actuación descalificadora que obligó a la FIFA a implantar nuevas reglas pero que tuvo un chivo expiatorio: Argelia. El "jogo bonito" de Brasil no alcanzó Por el lado de Brasil las cosas estaban muy bien. Aquella escuadra verde amarelha de Leandro, Luisinho,Junior, Falcao, Sócrates, Serginho, Dirceu, Eder y Zico y dirigida por Tele Santana ganaba todo. A la Unión Soviética 2-1, a Escocia 4-1 y a Nueva Zelanda 4-0. Eran otra vez los favoritos.



Pero este también fue el Mundial de la goleada de 10-1 que le propinó Hungría a El Salvador. El certamen en donde España no le encontró la vuelta a su juego y terminó corriendo con bríos y ganas pero sin ideas. La España de Arconada, Camacho, Gordillo, Tendillo, Juanito, Joaquín, Zamora y López Ufarte se fue apenas en intenciones. España ´82 fue testigo además, de los afamados Diablos Rojos de Bélgica, que en su debut vencieron 1-0 a Argentina con gol de Vandenberg.


Los belgas contaban con el portero Eddie Pfaff, Gerets, Millecamps, Coeck, Vercauteren, Vandermissen, el grandote Ceulemans y Czerniatynski, aunque a pesar de tanto ruido rompieron pocas nueces y ni siquiera llegaron a semifinales. En la segunda ronda despertarón los azzurri A la postre el equipo que dió la nota fue Italia.

Con la dirección técnica de Enzo Bearzott, la escuadra azzurri, en encuentros decisivos, venció 2-1 a Argentina y 3-2 a Brasil con 3 goles de Paolo Rossi. El conjunto brasileño de 1982 fue tal vez uno de los mejores después del de México ´70 y su eliminación del certamen de España marcó un hito en la historia de los mundiales y del balompié brasileño.

Pero Italia despertó en la segunda ronda. Pocas veces antes se vió algo semejante. De aquél seleccionado abucheado y criticado de la primera parte al equipo seguro y ganador de la segunda. En semifinales venció 2-0 a Polonia, selección destinada a llegar a la entrada de una final pero nunca pasarla.

Por el otro lado Alemania Occidental, con estilo por momentos torpe y exageradamente estructurado, con Stieylke, Forster, Breitner, Dremmler, Littbarski, Fisher y Rummenigge consiguió eliminar en semifinales por penales, en jornada histórica, a la Francia de Castañeda, Amoros, Tresor, Larios, Gierard, Soler, Girese, Couriol, Bellone, Platini y Tigana, después que el partido había terminado 3-3 en tiempo reglamentario.

Así Italia y Alemania completarían una final europea. Atrás había quedado España derrotada por los germanos 2-1 al comenzar la segunda ronda del certamen. Maradona no pudo La escuadra de casa nunca levantó vuelo y terminó maniatada por su propia impotencia. Argentina por su parte, con un plantel que despertó elogios de todas partes no supo encontrar el deseo de ganar que había mostrado cuatro años antes.

Tal vez por el conflicto antártico, tal vez por el aburgesamiento de algunos de sus jugadores principales, lo cierto es que fue absorbida por las defensas contrarias sin presentar mucha batalla, y su actuación, y la de Maradona, no respondieron a las expectativas previas. Italia como en el ´34 y el ´38 El 8 de Julio de 1982, con el arbitraje del uruguayo Juan Cardelino, en el legendario estadio Santiago Bernabeu de Madrid, Italia consiguió su tercera Copa Mundial.

El resultado final fue de 3-1 contra una Alemania cansada del encuentro semifinal ante Francia y que opuso poca resistencia. Con goles de Rossi, Tardelli y Altobelli contra uno de Breitner, la selección peninsular volvió a tocar la gloria igualando entonces a Brasil con tres Campeonatos Mundiales. Faena ilustre la de aquel conjunto conformado por el veterano portero Dino Zoff, Gentile, Cabrini, Bergomi, Scirea, Conti, Tardelli, Rossi, Graziani y Causio.

Esas cosas del fútbol, del infierno a la gloria en un abrir y cerrar de ojos. Y mientras toda Italia exteriorizaba su alegría, los mariachis volvían a afinar sus guitarras y voces preparándose para su segunda cita mundial en 16 años en México.




CURIOSIDADES DEL MUNDIAL


- Se produce la mayor goleada en una Copa del Mundo: Hungría derrota a El Salvador por 10 a 1.

- El jugador de Irlanda del Norte Norman Whiteside, debutó en este mundial en el partido que su equipo jugó frente a Yugoslavia, a la edad de 17 años y 42 días, convirtiéndose en el jugador más joven que ha participado en una Copa del Mundo.

- El delantero húngaro Laszlo Kiss se convirtió en el único jugador suplente en marcar tres goles en un partido mundialista. Fue en la inolvidable goleada de Hungría a El Salvador por 10 a 1.

- Hubo muchos casos de hermanos integrando una misma selección. Pero los hermanos Víctor y Vyacheslav Chanov son inigualables ya que en el mundial de España 1982, ambos integraban la selección de la Unión Soviética… y los dos eran arqueros! Sin embargo, ninguno pudo jugar ya que el arquero titular era el fenomenal Rinat Dassajev.

- España ve debutar en su Mundial a Diego Armando Maradona, otro de los jugadores que disputa ser el mejor de todos los tiempos.

- Se presenta unos de los goles mas rapidos de la historia, lo anota Brian Robson de Inglaterra a Francia. Sólo transcurren 27 segundos de partido.

- En Valladolid se enfrentan las selecciones de Francia y Kuwait. Con 3 a 1 para los galos, Francia anota su cuarto gol. Unos segundo más tarde, el príncipe heredero de Kuwait y presidente de la Federación de fútbol nacional ingresa en el terreno de juego con su túnica y turbante y ordena a sus jugadores que se retiraran del partido. Tras hablar con el colegiado e indicarle que había sonado un pitido desde algún lugar (probablemente desde las gradas) que había hecho que sus jugadores se parasen, se anula el gol. Finalizado el Mundial, el príncipe acusó a la FIFA de mafia. El partido terminó con derrota Kuwaití.

- 2,80 es el promedio de goles por partido convirtiéndose en el más alto de la historia.

- Aumenta el número de participantes de 16 a 24, disputándose 52 partidos en 17 estadios de 14 ciudades.

- Se entrega por primera vez el Botín de Oro al campeón de goleo y el Balón de oro al mejor jugador. El italiano Paolo Rossi se adjudica los dos.

- La semifinal que ganó Alemania a Francia fue la primera en decidirse en “tiros penales”.

- Luego de llegar a la final en los dos mundiales anteriores, Holanda fue la gran ausente al no lograr clasificar.

- El presidente de Camerún decretó un día feriado nacional al lograr su selección clasificarse por primera vez a un mundial.





viernes, 7 de agosto de 2009

MUNDIAL ARGENTINA 1978

ARGENTINA GANA ENTRE UNA LLUVIA DE CONFETIS





Después de disputar la final en 1930, Argentina tuvo que esperar unos cuantos años para ganar la Copa Mundial de la FIFA™, lo que finalmente logró en 1978, cuando jugó en casa. En la final, el gran apoyo que la afición brindó al equipo local contribuyó a derrotar a Holanda, que no pudo contar con Cruyff, al haberse negado éste último a viajar a Argentina debido a la situación política.

En la primera fase de grupos, Argentina se vio superada por Italia, pero logró sobreponerse y llegar a la final al vencer a Perú por 6-0.

El combinado argentino, formado por grandes figuras de la talla de Daniel Passarella, Osvaldo Ardiles y Mario Kempes (máximo goleador, con seis tantos), batió a los holandeses en la final (3-1), tras la prórroga.
Premios oficiales de la copa mundial de la FIFA

Un éxito anhelado durante mucho tiempo

Rara vez los prolegómenos de una Copa Mundial de la FIFA™ habían sido objeto de tantas controversias como las que rodearon el undécimo torneo, celebrado en Argentina. Por una vez, el fútbol quedó relegado a un segundo plano, mientras las autoridades debatían si debían o no boicotear el torneo, a modo de protesta contra el régimen totalitario del General Videla y sus continuas violaciones de los derechos humanos. Finalmente, sin embargo, y a pesar del llamamiento general para que no acudieran, todas las naciones futbolísticas del mundo viajaron a Argentina. Todas, excepto aquellas que no habían logrado clasificarse, como Inglaterra (por segunda vez consecutiva), Yugoslavia y la Unión Soviética. Otros países con menos tradición futbolística, como Irán y Túnez, disfrutaron de su primera participación y Francia, después de doce años de ausencia, volvió a formar parte de la mayor competición futbolística del mundo.

Sin embargo, y tratándose de una reaparición al más alto nivel, el equipo galo (con Michel Hidalgo al mando) no mostró su mejor cara, y sufrió dos derrotas por 2-1 a manos de Italia y Argentina. Michel Platini y sus compañeros de equipo no lograron meterse en la segunda ronda, a pesar de ganar a Hungría por 3-1 en el último partido. Todas las selecciones favoritas del torneo se deshicieron fácilmente de sus rivales de la primera ronda excepto Holanda, que cuatro años antes, en Alemania, había disputado la final, pero que ahora tenía que arreglárselas sin Cruyff, ausente de la competición. No obstante, los holandeses fueron capaces de sobrevivir y, en la segunda fase, liderados por un rejuvenecido Robbie Rensenbrink, empezaron a mostrar lo que sabían hacer y llegaron hasta la final, tras aplastar a Austria por 5-1, vencer a Italia por 2-1 y empatar a dos con la selección defensora del título, Alemania Occidental, que en ningún momento logró meterse en el partido.



Mientras tanto, en el otro grupo de la segunda ronda, se estaba librando una batalla mucho más encarnizada, entre Argentina y Brasil. En su último partido, la selección anfitriona necesitaba vencer a Perú por una diferencia mínima de cuatro goles, mientras que los brasileños, por su parte, parecían tener el pase a la final asegurado. Sin embargo, contra todo pronóstico, Passarella y sus compañeros le marcaron a Perú ni más ni menos que seis goles, entre ellos dos de Mario Kempes.

Esta avalancha de goles dejó atónitos incluso a los espectadores más advenedizos. En la final, sin embargo, los hombres de César Luis Menotti fueron dignos merecedores de la victoria (3-1 tras la prórroga), lograda frente a una Holanda que, en el último obstáculo, volvía a mostrarse carente de recursos. Argentina había alcanzado su objetivo; las celebraciones en las calles podían empezar.

Mario Kempes: "Un gran esfuerzo de equipo"

Si bien la victoria de Argentina se puede achacar al buen entendimiento que existía entre los jugadores, el talento de un hombre, Mario Kempes, también fue un factor decisivo. Al igual que sus compañeros, el número diez del combinado albiceleste empezó el torneo en baja forma y no encontró su mejor nivel hasta el final; al fin y al cabo, cuando más falta hacía. Además de conseguir la medalla de campeones del mundo con su selección, Kempes también acabó el torneo con el codiciado título de máximo goleador, al haber logrado seis dianas.








DATOS

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En el mundial de 1978 se marcaron 102 goles en 38 partidos con un promedio de 2.06.
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Holanda y Argentina fueron los equipos mas goleadores del torneo con 15 goles cada uno.
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Tunez y España fueron los paises que menos goles recibieron, solo dos goles en 3 partidos, Argentina recibio cuatro goles en siete partidos.
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Suecia fue el equipo que menos goles marco con uno.
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Se marcaron tres autogoles Eskandarian de Iran frente a Escocia, Vogts de Alemania frente a Austria y Brandts de Holanda frente a Italia.
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Ernie Brandts de Holanda se convirtio en el primer jugador en convertir un autogol y un gol por su equipo en un mismo partido en la historia de los Mundiales.



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El frances Bernard Lacombe anoto un gol a los 36 segundos de iniciado el juego, en el partido que Francia cayo ante Italia por dos a uno.


Bernard Lacombe

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En el partido ante Hungria el equipo de Francia olvido sus camisetas y debio jugar con las del equipo argentino de Kimberley de Mar del Plata.


Jugadores franceses se colocan las camisetas del club argentino Kimberley

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Los jugadores hungaros Torocsik y Nyilasi y el holandes Nanninga fueron los unicos tres expulsados del torneo.
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Rob Rensenbrink de Holanda marco el gol numero 1.000 de los mundiales de penal frente a Escocia.


Rob Rensenbrink

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En el mismo partido el escoces Archie Gemmill marco el mejor gol del Mundial.



Gemmill marca el mejor gol del mundial ante Holanda

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El escoces Willie Johnstone dio positivo en el contro antidoping y fue enviado de regreso a casa.


Willie Johnstone

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Tunez logro el primer triunfo de un equipo africano en una fase mundial de una Copa del Mundo.
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La pelota utilizada fue la adidas "Tango", tenia veinte piezas con "triadas" lo que daba la ilusion de que tenia doce circulos identicos, sobre este diseño se harian los balones de los siguientes cinco mundiales.



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La mascota fue un niño argentino llamado "Gauchito" .


domingo, 17 de mayo de 2009

MUNDIAL ALEMANIA 1974





Holanda se lleva los aplausos; Alemania, el título


Otro triunfo de la selección anfitriona tuvo lugar cuando los alemanes organizaron la Copa Mundial de la FIFA™ por primera vez. El resultado fue un torneo que se recuerda por la llegada de un estilo de juego veloz e interactivo, el "fútbol total", que hizo las delicias de los espectadores.

Con Johan Cruyff a la cabeza, Holanda anunció su llegada a bombo y platillo, al apabullar a Argentina por 4-0 y a Brasil por 2-0, pero no supo romper el ritmo de Alemania Occidental y fue abatida por 2-1 por un típico gol de Gerd Muller, alias "Torpedo".

20 años más tarde

Alemania Occidental, tras un comienzo tambaleante en el torneo, recuperaría finalmente la forma para ganar "su" Copa Mundial de la FIFA™. En la final, dirigidos por el "Kaiser" Franz Beckenbauer, los alemanes alcanzaron su mejor forma y doblegaron a una espectacular selección holandesa. Por otro lado, la décima edición de la Copa Mundial de la FIFA™, celebrada en Alemania en 1974, se caracterizó por la aparición de la televisión en color. Y como para resaltar aún más esta revolución cultural, el "Weltmeisterschaft 74" presentó otras dos modificaciones importantes. La primera fue un cambio en las reglas del torneo. El sistema de grupos de la primera ronda, seguido de la eliminatoria en la segunda, fue reemplazado por un sistema de grupos en las dos vueltas. El segundo cambio fue la sustitución del trofeo Jules Rimet, en manos brasileñas desde hacía cuatro años, tras ganar Brasil por tercera vez el Mundial (1958, 1962 y 1970), por una estatuilla de oro macizo conocida como la "Copa Mundial de la FIFA".

Como su predecesor, el nuevo trofeo, modelado por Silvio Gazzaniga, era codiciado por muchos: hasta 98 países participaron en los clasificatorios. Algunos debutantes destacables en la fase final fueron Alemania Oriental, Haití, Australia y Zaire, la primera nación subsahariana en llegar a la Copa Mundial de la FIFA ™ propiamente dicha. Pero Hungría, España, Francia y, lo que fue más sorprendente, Inglaterra, se quedaron a las puertas. Para desarrollar su torneo de vanguardia, la FIFA nombró a un nuevo Presidente, el primero no europeo. El brasileño Joao Havelange sucedió al inglés Sir Stanley Rous, que había permanecido en el cargo desde el año 1961. En el campo, la favorita, Alemania Occidental, se clasificó para la segunda ronda sin demasiados méritos y, tras una derrota frente a sus hermanos del Este en la primera ronda, hasta brotó una pequeña revolución: sus compañeros de equipo suplicaron al capitán Beckenbauer que instara al entrenador, Helmut Shon, a efectuar algunos cambios en la alineación y la táctica del equipo.




Para el equipo holandés, sin embargo, que tenía entre sus filas a Cruyff, Neeskens, Rep y Rensenbrink, el viento sopló siempre a favor durante las dos primeras rondas, y venció a Argentina (4-0), Alemania Oriental (2-0) y Brasil (2-0) jugando el "fútbol total" que el equipo holandés Ajax había hecho famoso. La revelación del torneo fue la talentosa selección polaca, que terminó tercera, al tiempo que su as goleador Gzregorz Lato era coronado como máximo anotador de la competición por sus siete goles.

Los polacos, a pesar de todo, no pudieron impedir el avance alemán hasta la final contra los holandeses, que arrancó con intensidad: Cruyff fue derribado en el área de castigo alemana tras una jugada individual. En el minuto uno de partido, los holandeses se adelantaron en el marcador, al transformar el penalti correspondiente por mediación de Neeskens, sin que los alemanes hubieran podido tocar bola. El orgullo alemán estaba herido. Maier, Beckenbauer, Vogts (que, a continuación, neutralizaría la magia de Cruyff), Hoeness y Overath pronto recuperarían las riendas del partido y terminarían por imponerse por 2-1 con goles de Breitner (de penalti) y Muller. Era el segundo título Mundial de los alemanes, veinte años después de su primera victoria en Suiza, en 1954.



Curiosidades Alemania 1974

* Adidas estrena uniformes para el Mundial en distintas selecciones. Los pantalones comienzan a tener números. El balón es el mismo que en el campeonato anterior.
* Interviene otro de los mitos del fútbol internacional: Johan Cruyff que alcanzó el subcampeonato con la selección holandesa que se la comenzó a llamar la naranja mecánica.
* Ambas Alemanias se enfrentaban en el mismo grupo. Desde meses antes la organización terrorista "Baader-Meinhof" se dedicó a enviar amenazas a las redacciones de los diarios indicando que harían estallar el estadio durante el transcurso del partido si no liberaban a los integrantes de este grupo armado que estaban en prisión.
* El partido se jugó con gran tensión y clima extraño. Un helicóptero sobrevolaba el estadio y en las terrazas de los edificios cercanos agentes de seguridad armada controlaban todos los movimientos posibles. Al final, todo transcurrió sin altercados.
* Zaire participa por primera y única vez en un Mundial. En su encuentro contra Brasil una falta señalada al borde del área a favor de Brasil va a ser ejecutada. En el momento en el que el árbitro hace sonar el silbato, un jugador de la barrera sale corriendo y chuta fuertemente la pelota ante la sorpresa de todos.
* El alemán Gerd Muller con sus 10 goles en México y los 4 en este los sitúan como el máximo goleador en los mundiales.




DATOS

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En el mundial de Alemania 1974 se marcaron 97 goles en 38 partidos con un promedio de 2.6.
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Polonia con 16 goles marcados fue el equipo mas anotador del torneo, Holanda le siguio con 15 goles.
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Australia y Zaire se fueron del Mundial sin haber convertido ningun gol.
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En este Campeonato Mundial debuto una nueva copa, ya que la anterior, la "Jules Rimet", la habia ganado en propiedad Brasil. El nuevo trofeo recibio el nombre de "Copa Mundial de la FIFA".




La nueva copa

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Debido a su juego dinamico y vistozo a Holanda se le llamo la "Naranja Mecanica". Asimismo, el cuadro tulipan causo sensacion al permitir que las esposas y novias acompañaran a los jugadores durante la concentracion en el Mundial.



Holanda 1974, la "Naranja Mecanica"

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Carlos Caszely de Chile se transformo en el primer jugador en la historia de los mundiales en recibir una tarjeta roja y ser expulsado de un partido. Fue durante el partido de primera fase entre Alemania Federal y Chile, cuando el arbitro turco Dogan Babacan lo envio antes a las duchas.





Carlos Caszely es expulsado por el arbitro Babacan

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Durante la primera fase se enfrentaron por primera y unica vez en la historia las dos alemanias. Fue triunfo de la RDA por 1 a 0.



Los capitanes de la Alemania Federal y de la Alemania Oriental, Franz Beckenbauer y Bernd Bransch,
se saludan antes de enfrentarse por primera y unica vez en la historia

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Escocia fue el unico invicto del mundial pero asi y todo no le basto para clasificar a la segunda fase.





Escocia, invictos y eliminados

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Por primera vez en la historia de la Copa del Mundo la final no se jugo en la capital del pais anfitrion, el partido decisivo se desarrollo en el Estadio Olimpico de Munich.




Estadio Olimpico de Munich

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Australia fue el primer equipo de Oceania en participar en la fase final de una Copa del Mundo.




Australia 1974

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La FIFA determino que los jugadores llevaran su numero de inscripcion en los pantalones para ayudar las trasmisiones de TV.
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En este mundial se utilizaron dos pelotas fabricadas por adidas la "Telstar" y la "Chile", el primero era igual al usado en Mexico 1970, mientras que el Chile era totalmente blanco.




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La mascota fue una pareja de niños alemanes llamados "Tip y Tap" .




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El jugador Ernest Jean Joseph de Haiti, fue el primer jugador que dio positivo en un control antidoping, fue expulsado del torneo y recibio un duro castigo en su pais.



Ernest Jean-Joseph

jueves, 13 de noviembre de 2008

MUNDIAL MEXICO 1970


Cuando un equipo realiza un juego vistoso y alegre, se ha impuesto como lugar común en el fútbol decir “Juegan como Brasil del 70”. El Mundial de México, maravilla de organización y colorido, supuso la entronización definitiva de la selección canarinha en la cumbre del balompié, tanto por número de campeonatos ganados como por la calidad de su fútbol. Tras esta copa quedó claro que cuando los brasileños juegan realmente bien, nadie puede hacerles sombra. Quizá sólo la selección de Hungría en el 54 aguantaría la comparación con la que presentó el Lobo Zagallo en el torneo azteca.

Pelé, máxima estrella del fútbol, llegó a México con 29 años, en plena madurez como futbolista. A su alrededor, Brasil reunió un ataque de ensueño, con el zurdo Rivelino y sus pases de 40 metros que le valieron el apodo de el Mago; Eduardo Gonçalves “Tostao”, un prodigio técnico con especial habilidad para aguantar el balón y jugar de espaldas, y Jairzinho, un rematador de primera clase. Gerson, un prodigio de competitividad y clase, movía al conjunto desde el medio centro, con Clodoaldo de complemento, y marcaba la línea una estupenda defensa donde destacaban Carlos Alberto, excepcional lateral derecho clásico brasileño, y el cierre Hércules Brito.

Con estos jugadores, el camino de la seleçao hasta la finalísima había sido un paseo triunfal. Tras franquear sin dificultad la primera fase, donde vencieron a Inglaterra, vigente campeón, les esperaba el equipo peruano. Los andinos, dirigidos por el fenomenal Cubillas, eran la revelación del torneo con su juego ofensivo. Venció Brasil por 4-2, dos tantos de Tostao. Y en semifinales, a recordar viejos tiempos frente a una renacida Uruguay. Los fantasmas domésticos de Brasil se hicieron realidad cuando Morales adelantó a los charrúas, pero Clodoaldo, en el gol más importante de su carrera (según propia opinión) empató al límite del descanso. En el segundo tiempo, Jairzinho y Rivelino certificaron el pase a la final. Habían ganado todos los partidos.

El rival señalado para detener a la máquina amarilla sobre el césped del Estadio Azteca era Italia, que había ido pasando rondas como suele, sin mucho juego pero con un pundonor y una capacidad para entender el fútbol extraordinarios. Valcareggi había fundamentado el equipo en una defensa estupenda, con el gato Albertosi en la portería, los duros marcadores Burgnich y Rosato, y a la izquierda Giacinto Facchetti, el único futbolista capaz de disputarle a Maldini el título de mejor lateral izquierdo de la historia de Italia. Mazzola, ya veterano, y Domenghini ponían la calidad en el medio, y arriba el gol era cosa de Boninsegna y Gigi Riva, este último en la cumbre de su carrera.

El camino de los transalpinos hasta su tercera final había sido duro. Tras pasar la primera fase como primeros de grupo marcando un solo gol, les esperaba en cuartos el anfitrión México, equipo de fútbol rápido y alegre, con gente de calidad como Padilla o Fragosa. El equipo americano salió mejor, y se adelantó pronto con gol de González; los italianos respondieron pronto por medio de Domenghini. En la segunda parte, y tras el cambio de Mazzola por Rivera (la staffietta) mejoraron los azzurri, desempatando pronto Riva. Los mexicanos se hundieron abrumados por la responsabilidad, e Italia certificó su pase con un doblete de Rivera en los últimos minutos.

La semifinal de Italia contra Alemania fue el partido más impresionante del torneo, y uno de los más grandes de la Historia de los Mundiales. Lo tuvo absolutamente todo. Dos equipos de altísimo nivel, con los teutones que venían de levantarle un 2-0 a Inglaterra en cuartos, tomándose revancha del torneo anterior. Un gol de Schnellinger en el tiempo añadido, que compensaba el inicial de Boninsegna. La prórroga más inolvidable, con cinco goles: primero Müller rematando con todo, remontada de Italia con goles de Burgnich y Riva, otra vez el Torpedo poniendo el 3-3, y a dos minutos el tanto postrero de Rivera, que significaba la final. Y a todo esto, Beckenbauer jugando gran parte del partido con un hombro dislocado y el brazo vendado. Un monumento a la grandeza del fútbol.

Estos fueron los equipos que el 21 de Junio de 1970 se presentaron en el grandioso Estadio Azteca, construido para la ocasión, dispuestos a alzarse con su tercera corona. Cuando el árbitro alemán Glöckner da el silbatazo inicial, nadie se decide a tomar la manija del partido, y las ocasiones se hacen esperar. Sin embargo, en el ecuador de la primera, Rivelino pone uno de sus centros teledirigidos en la cabeza de Pelé, quien pica un remate inapelable que se cuela a la izquierda de Albertosi. Sobre este remate Burgnich diría más tarde que él saltó con Pelé, pero que cuando bajó el brasileño todavía seguía colgado del aire.

El tanto no desanima a los italianos, maestros del tempo y también sabios en aprovechar los errores del rival. Así, llega un balón sin demasiado peligro al área de Félix, el arquero duda, y Boninsegna se va de Clodoaldo para hacer el empate, en un gol de delantero puro. El partido sigue siendo muy equilibrado, con juego subterráneo por parte del equipo europeo, que desquicia por momentos a Brasil. Burgnich ata en corto a Pelé, y Facchetti hace lo propio con Jairzinho, con lo que las opciones atacantes de Brasl disminuyen. Así se llega al descanso.

Como había ocurrido anteriormente en casi todos los partidos, el equipo brasileiro sale decidido a resolver en la segunda parte. Jairzinho se lleva a Facchetti al costado y abre huecos para las penetraciones de Gerson, cuyo buen juego en este tramo del partido será clave en la final. El fantástico mediocampista avisa al cuarto de hora con un trallazo al larguero, y desequilibra la final cinco minutos después con un gol de genio: sombrero al defensa, y en la salida un tiro que se cuela como un obús.

Italia acusa el golpe, y tira la toalla definitivamente cuando al poco rato Jairzinho clava el tercero. La final se ha acabado, y como en Suecia doce años antes, los últimos minutos son a mayor gloria del fútbol brasileño. Sale Rivera en el tramo final, pero sólo le alcanza para ver en primera fila una de las más grandes y famosas jugadas de la historia del fútbol: un balón que saca el portero Félix y que llega a Pelé, que sin mirar la pone su derecha: por ahí entra Carlos Alberto como un toro para clavar el 4-1. Entre el arquero y O’Rei mediaron veinte toques de balón y cinco futbolistas, la apoteosis del juego colectivo.

Brasil se convierte así en el primer equipo que consigue en propiedad la Copa Jules Rimet, (que, por cierto, fue robada más tarde), por haberla ganado tres veces; para el siguiente torneo hará falta nuevo trofeo. Este Mundial también nos dejó la primera ocasión en que se permitieron los cambios, y el estreno con gran éxito de las tarjetas, ambas innovaciones positivas que han llegado hasta nuestros días. Fue un campeonato tan limpio que no se vio ni una roja.

ALINEACIONES. Brasil: Félix, Carlos Alberto, Brito, Piazza, Everaldo, Gerson, Clodoaldo, Rivelino, Jairzinho, Pelé y Tostao. Italia: Albertosi, Rosato, Burgnich, Cera, Facchetti, Domenghini, Bertini (Juliano m. 73), Mazzola, De Sisti, Riva y Boninsegna (Rivera m. 84).


viernes, 31 de octubre de 2008

MUNDIAL INGLATERRA 1966

Al fin Inglaterra consiguió su Mundial. Los considerados “padres del fútbol” estaban dispuestos a ganarlo… fuera como fuera. y así fue desde el primer minuto de aquel Mundial. El gran rival, Brasil, fue el gran perjudicado pues se vio perseguida no sólo por los arbitrajes, sino también por la gran dureza de sus rivales.



El Mundial de Inglaterra ya había comenzado con el boicot de los países africanos, que se negaron a jugar cuando se supo que el campeón de África tenía que ir a la repesca con el campeón de Asia/Oceanía.

El ‘amaño’ comenzó con la elección de la sede



El Mundial de Fútbol de Inglaterra 1966 será recordado por la forma en que fue pensado para que los locales se llevaran el triunfo. Con anterioridad se habían visto actuaciones arbitrales favorables a los equipos locales, pero el caso inglés fue mucho más allá. El ‘amaño’ del Mundial comenzó con la elección de la sede. El presidente de la FIFA, Sir Stanley Rous -foto-, movió todos los hilos para que su país natal fuera escogido como sede del campeonato en el congreso anual de la FIFA de 1960. La excusa esgrimida para favorecer a la candidatura inglesa frente a las presentadas por España -que posteriormente se retiraría- y Alemania Federal fue el centenario de la Football Association.

Errores en la inscripción y un reparto de plazas que no gustó a todos

Inglaterra, como organizadora, y Brasil, como vigente campeón, estaban clasificados de antemano para disputar el Mundial. De las 14 plazas restantes, 9 eran para equipos europeos, 3 para conjuntos sudamericanos, 1 correspondió a Norteamerica y la última fue para el vencedor de las eliminatorias celebradas entre África, Asia y Oceanía. 71 equipos optaron a las plazas en juego. 15 conjuntos africanos, Corea del Sur y Siria se retiraron de la fase clasificatoria como medida de protesta por entender que el reparto estaba desequilibrado. Congo, Filipinas y Guatemala incurrieron en diversos errores en su inscripción que les impidieron participar, y Sudáfrica fue excluída por su política de apartheid.

Un sorteo dirigido, un reparto de sedes y horarios favorable a los ingleses

El Royal Garden Hotel Kingston de Londres fue el escenario escogido para realizar el sorteo de los emparejamientos de la primera fase. Para ello, se dividió a los 16 participantes en cuatro bombos: Sudamérica, Europa Mediterránea, Resto de Europa y Resto de equipos. Los ingleses se vieron beneficiados al tener la posibilidad de jugar en Londres, con cuatro o cinco días de diferencia entre partido y partido. Los principales rivales del combinado británico tuvieron que desplazarse a Liverpool, Manchester, Middlesbrough, Sheffield o Birmingham. Otra polémica surgió alrededor de las designaciones arbitrales. Cada país participante debía presentar a dos árbitros. Y así lo hicieron todos, incluyendo a Inglaterra. Al final, un total de 7 colegiados ingleses, 1 irlandés y 1 escocés actuaron como colegiados o asistentes en alguno de los 32 partidos del Mundial.

El otro robo: la Copa Jules Rimet

El 20 de marzo de 1966, la Copa Jules Rimet desapareció de la vitrina en la que se custodiaba, para aparecer una semana después semienterrada junto a un seto de un jardín de la zona londinense de Upper Norwood. El perro Pickles fue el responsable del hallazgo, convirtiéndose en un héroe nacional.

Así fue la fase de grupos

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Inglaterra 5 3 2 1 0 4 0
Uruguay 4 3 1 2 0 2 1
México 2 3 0 2 1 1 3
Francia 1 3 0 1 2 2 5

Inglaterra y Uruguay hicieron buenos los pronósticos, imponiéndose a México -que salió del bombo de los equipos más modestos- y a Francia, que seguía inmersa en un proceso de reestructuración. Roger Hunt y Bobby Charlton fueron los jugadores más destacados entre los pross, que se beneficiaron del soprendente empate entre uruguayos y mexicanos para ocupar la primera plaza del grupo.

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Alemania Federal 5 3 2 1 0 7 1
Argentina 5 3 2 1 0 4 1
España 2 3 1 0 2 4 5
Suiza 0 3 0 0 3 1 9

La decepción del grupo la protagonizó España, que había depositado grandes esperanzas en el torneo tras haberse alzado con la Eurocopa de 1964. El combinado de José Villalonga cayó derrotado ante Argentina y Alemania, quedando fuera del Mundial a las primeras de cambio. El combinado nacional repitió marcador en todos sus enfrentamientos, 2-1, siendo a su favor únicamente en el partido ante Suiza. Tras este fracaso, España se sumió en una de las peores épocas de su historia, quedando fuera de los Mundiales del 70 y del 74, y de la Eurocopa del 72.

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Portugal 6 3 3 0 0 9 2
Hungría 4 3 2 0 1 7 5
Brasil 2 3 1 0 2 4 6
Bulgaria 0 3 0 0 3 1 8

El grupo C fue el “grupo de la muerte” del Mundial de Inglaterra 1966. Inglaterra deseaba que la selección eliminada de entre las tres más poderosas -Portugal, Hungría y Brasil- fuera la verdeamarelha. Sus deseos se convirtieron en realidad y la por aquel entonces doble campeona quedó fuera de los cuartos de final. Portugal, liderada por Eusébio, la “pantera negra de Mozambique“, acabó como primera de grupo.

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Unión Soviética 6 3 3 0 0 6 1
Corea del Norte 3 3 1 1 1 2 4
Italia 2 3 1 0 2 2 2
Chile 1 3 0 1 2 2 5

Corea del Norte se convirtió en la gran sorpresa del grupo D, dejando fuera de los cuartos de final a la selección italiana. Pak Doo Ik fue el autor del tanto que permitió a los asiáticos imponerse por 1-0 en un partido jugado en Ayresome Park (Middlesbrough). Era el coreano un grupo de hombres disciplinado, que por problemas políticos habian estado a punto de quedarse fuera de la cita mundialista. Tan poca confianza tenían en su victoria que no habían reservado hotel para los cuartos. Lo que sí que tenían eran los pasajes de avión para volver a Pyongyang.

Hecatombe transalpina



Los diarios italianos no perdonaron a su selección la derrota ante Corea del Norte. La prensa catalogó el papel de Italia de “vergüenza nacional“. Otros fueron más allá, asegurando que “Il nostro calcio e’morto” -”Nuestro fútbol ha muerto“-. El partido anterior, ante la Unión Soviética, también había supuesto una derrota por la mínima para la selección azzurra. Entraba dentro de los límtes de la lógica, pero el país no supo comprender que su selección se volviera de Inglaterra venciendo únicamente a Chile.

El “robo del siglo” en cuartos de final



De nuevo hubo amaño arbitral en el sorteo de árbitros para los cuartos de final. Representantes de Argentina, España, Uruguay y la Unión Soviética habían sido citados para ser testigos. Pese a que todos llegaron a la hora convenida, el sorteo ya se había realizado, con el presidente de la FIFA, y los representantes alemán y africano como garantes de la limpieza del mismo. El germano Rudolf Kreitlein fue ‘escogido’ como colegiado del Inglaterra-Argentina. Los locales se impusieron por 1-0 a los argentinos, con un gol de Geoff Hurst en el minuto 78, en situación dudosa. Kreitlein se convirtió en protagonista del partido, expulsando al capitán albiceleste Antonio Rattin en el minuto 35. Rattin tardó más de diez minutos en abandonar el terreno de juego. Por aquel entonces todavía no habia tarjetas, y el argentino ‘no quiso entender’ que Kreitlein le había expulsado hasta que no saltó al campo un intérprete. Argentina, pese al inferioridad, hizo méritos para conseguir algo más. Su defensa siguió aplicando la táctica de fuera de juego que tan buenos resultados le había dado a lo largo del campeonato, hasta que el colegiado no señalo off-side en una dudosa jugada y Hurst tuvo vía libre para batir al meta Antonio Roma. Al final del partido, hubo graves incidentes, incluyendo la agresión de Pastoriza al colegiado. Los ingleses nunca entendieron el porqué de las quejas de los sudamericanos: “En lugar de jugar, pretendían dirigirle el partido al árbitro“, declaró Bobby Charlton al finalización del choque. Los otros partidos de cuartos se saldaron con los siguientes resultados: Unión Soviética 2-1 Hungria Alemania Federal 4-0 Uruguay Portugal 5-3 Corea del Norte Los norcoreanos estuvieron a punto de dar una nueva sorpresa. No en vano, se pusieron 0-3 en el minuto 25. Cuatro goles de Eusébio y uno de Augusto completaron la remontada lusa.

Semifinales con sabor europeo



Inglaterra 2-1 Portugal Dos goles de Charlton -en la foto, detalle del segundo de ellos- clasificaron a Inglaterra para la final. El tanto de Eusébio no fue suficiente para clasificar a Portugal, para muchos el mejor equipo del torneo, para el partido definitivo. Unión Soviética 1-2 Alemania Federal Haller y Beckenbauer marcaron para los alemanes. Los soviéticos redujeron diferencias con un gol de Porkujan en el minuto 88, pero para aquel entonces los germanos ya tenían pie y medio en la final.

La gran final: Alemania Federal-Inglaterra



Sin duda, uno de los partidos más polémicos de la Historia de los Mundiales. El tiempo reglamentario finalizó con empate a dos goles. Haller adelantó a los alemanes en el ‘12 de la primera, pero apenas seis minutos después Hurst empató el choque. Peters dio ventaja a los locales, que vistieron de rojo para la ocasión. Cuando parecía que el triunfo sería inglés, Weber empató cuando finalizaba el tiempo reglamentario. En la prórroga, Hurst se convirtió en protagonista, ayudado por el colegiado sueco Gottfried Dienst y por su líner, el soviético Bakhramov. El delantero inglés recibió una pelota en franca situación en el minuto 101. Llenándose de balón, golpeó con todas su fuerzas. El cuero pegó en el larguero de la meta defendida por Tilkowski, y aparentemente botó fuera antes de ser despejado por la defensa alemana. Dienst concedió el gol, a instancias de su asistente. Bakhramov declaró años después: “No vi entrar la pelota, pero Dienst descargó sobre mi espalda toda la responsabilidad. ¿Que podía hacer?“ Con Alemania volcada en busca del empate, Hurst sentenció el partido con un disparo seco en el minuto 120. Con su gol, el delantero del West Ham se convirtió en el único jugador que ha anotado tres goles en una final mundialista, dando a Inglaterra el que hasta ahora es su único triunfo en un Mundial. Una victoria que más de 40 años después sigue rodeada del halo de la polémica y del amaño.

Estaba claro. Inglaterra había de ser campeona.